CAL TONY. Tradición y modernidad en un solo espacio.
Tony llevaba muchos años viviendo en Tailandia con su familia cuando decidió que había llegado el momento de volver a Europa. Tras valorar distintas ciudades, eligió finalmente Barcelona. Enamorado de la arquitectura y de la esencia propia de cada lugar, buscaba un espacio único que condensara la memoria histórica de la ciudad. Así fue como descubrió un piso en una finca noucentista de la Avenida Diagonal. El edificio, monumental y sobrio, fue además uno de los primeros de Barcelona en construirse con estructura de hormigón armado, un rasgo pionero para su tiempo. Sin embargo, el interior original había desaparecido bajo una rígida distribución de oficinas.
El proyecto busca precisamente liberar el espacio, revelar los materiales originales y devolverles protagonismo, otorgándoles nuevas posibilidades. La intervención fusiona la herencia arquitectónica de 1925 con un enfoque contemporáneo, cálido y adaptado a la vida actual. Hormigón, ladrillo, madera y hierro se entrelazan en distintas combinaciones a lo largo de la vivienda, generando un diálogo armónico entre lo antiguo y lo nuevo, cargado de intensidad y sentido. Para potenciar la fluidez del espacio, la cocina se separa de la sala de estar y el estudio mediante grandes marcos de hierro y vidrio. Este recurso proporciona continuidad visual y, al mismo tiempo, permite compartimentar los espacios según las necesidades de cada momento. El resultado es una zona de día que funciona como un gran espacio unificado, flexible y versátil.
La casa se concibe como un eco del lugar: el hormigón, el ladrillo y la madera son testigos materiales de la historia del edificio, recuperados y reinterpretados para proyectar una nueva vida sobre las huellas del pasado.
“La memoria es una parte intrínseca de la arquitectura, porque sin saber dónde hemos estado, no tenemos idea de hacia dónde vamos.”
Daniel Libeskind












PLANOS DEL PROYECTO